Consejos de ahorro de energía en Navidad

Ya está aquí el invierno y hace unos días que hemos encendido las luces de Navidad. ¡Qué bonito está todo! Pero no nos dejemos llevar por la euforia navideña de querer instalar todas las las luces que encontremos, para que se parezca a la casa que vimos en aquella película.

casaNavidad

Con los Reyes viene también la factura de la luz, así que seamos selectivos con los adornos. Las velas están de moda y dan un ambiente navideño perfecto. Las luces del árbol no hay que tenerlas todo el día encendidas. No olvides apagar los interruptores de las regletas y los aparatos en reposo apágalos del todo, porque siguen consumiendo energía.

En invierno es cuando se multiplica el consumo energético así que tenemos que esforzarnos al máximo en apagar todo lo que no sea necesario. El lavavajillas y la lavadora consumen mucha electricidad por lo que habría que conectarlos cuando estén al máximo de su capacidad. Tenemos la suerte de vivir en una zona donde siempre hace muy buen tiempo, por lo que la secadora no será necesaria más que en casos puntuales. ¡Aprovechemos el sol!

El ahorro de energía requiere de la voluntad de toda la familia, así que no os canséis de insistirles a los más jóvenes de la casa que apaguen las luces cuando salgan de la habitación.

Si tenéis chimenea, este es el momento de utilizarla. No hay nada más acogedor que una chimenea encendida y la luz de las velas.

¡Feliz Navidad!

Se acerca el invierno…¿estás preparado?

Nos despedimos de noviembre y de las temperaturas cálidas que nos han acompañado hasta ahora. Se acerca el invierno y con él llegan las facturas de luz y gas más altas del año.

Seamos eficientes y recurramos a todos los medios a nuestro alcance para ahorrar energía en los meses más fríos y más oscuros. Empezando por un sistema de calefacción eficiente, como los radiadores, que dan un calor homogéneo y muy agradable y podemos aprovechar el calor residual que siguen emitiendo cuando los apagamos, lo que supone un importante ahorro.

Es importante tener en cuenta que el aire caliente pesa menos que el frío, por lo que es recomendable que el aparato de calefacción se instale en un punto bajo. Así se calentará enseguida toda la estancia. Por el contrario, si está cerca del techo, el aire caliente se quedará arriba y necesitaremos mucha más energía para poder calentar la habitación. En este sentido, el suelo radiante es un sistema de calefacción muy interesante.

Algo tan sencillo como revisar el aislamiento de la casa nos puede suponer un gran ahorro energético:

  • Comprobar el cierre de las ventanas, que no entre aire.
  • Bajar las persianas cuando se vaya el sol para evitar que se enfríen los cristales.
  • Echar las cortinas, si las tenemos, para un mayor aislamiento.
  • Poner alfombras en el suelo.

Si somos previsores estaremos preparados para lo que venga.