En marzo huele a primavera

¡Ya está aquí el buen tiempo! Estamos teniendo un mes de marzo primaveral.

Es un buen momento para revisar la casa de la playa y comprobar si es necesario alguna reparación o reforma.

También podemos dejar de gastar tanta calefacción, por fin. Aunque no hay que confiarse porque aún llegarán días fríos, porque ya lo dice el dicho:

“Cuando marzo mayea, mayo marcea.”

La factura de luz y gas, nuestra peor pesadilla

¡Vaya invierno estamos teniendo! Después de tanto gasto de luz y de gas para calentar nuestro hogar, tendríamos que hacer más esfuerzos para ahorrar energía.

Siempre insistimos en que encendáis sólo las luces que vayáis a necesitar. En este punto los niños son nuestros mejores aliados, o nuestros peores enemigos, ya que son quienes se suelen dejar las luces encendidas por donde van pasando, por no hablar de las consolas que se pueden quedar encendidas varios días. Merece la pena explicárselo bien y estar un tiempo pendientes de que adquieran esa rutina.

También es el momento en que debemos actuar con la factura. De mirarla mucho no cambiará el mes que viene, así que tendríamos que hacer el esfuerzo de ver qué tarifa tenemos contratada y si sería más conveniente cambiarla.

Ahorrando luz en Navidad

Se acercan días de un elevado consumo energético, no sólo porque empieza el invierno y hay que calentar la vivienda, sino porque con la Navidad, entre las luces que instalamos para adornar la casa, y el considerable incremento en el uso de los electrodomésticos, nuestro contador se dispara. ¿Qué podemos hacer?

esforzarnos en ahorrar energía

Optimizando la temperatura de los radiadores. Si tenemos programador, revisarlo cada poco tiempo para que caliente cuando sea realmente necesario. Apagar los radiadores de las estancias que no se usen y mantener esas habitaciones cerradas y aisladas del resto de la vivienda. Si no hay radiadores, sería conveniente instalarlos, porque es el sistema de calefacción más confortable y eficiente.

Apagando las luces que no necesitamos, en especial las de los dispositivos que se quedan “dormidos” en consumo silencioso. Es muy frecuente dejarnos encendidas las luces de pasillos o de habitaciones donde no estamos, sobre todo, cuando hay niños. Es muy positivo que aprendan la costumbre de apagar la luz cuando salgan de una habitación.

Utilizando los electrodomésticos de forma eficiente. El lavavajillas, el horno, el extractor, la lavadora y la secadora son los electrodomésticos que más consumen. Si nos acostumbramos a utilizar programas de baja temperatura y ECO, a aprovechar la temperatura residual del horno, a no dejarnos el extractor encendido y a no utilizar la secadora cuando haya sol, conseguiremos ahorrar una importante cantidad de energía.

revisar la tarifa que tenemos contratada

En octubre empezaron a salir nuevas tarifas, y en las compañías eléctricas se ha generalizado la estrategia de ofrecer tarifas personalizadas a los clientes, que, según nuestras preferencias de consumo, pueden resultar muy ventajosas.

¡Intentemos que la resaca de enero sea lo más llevadera posible!