Motivos para tener un seguro del hogar

La compra de una casa es la mayor inversión que probablemente haremos en nuestra vida. Como casi siempre tendremos que recurrir a una hipoteca, el Banco nos va a exigir la contratación de un seguro del hogar. Es muy posible que el mismo Banco tenga su propio producto y nos ofrezcan reducciones de la cuota del préstamo si lo contratamos. Son tantos los documentos que hay que firmar y los trámites que hay que cumplir cuando compramos una vivienda, que llega un momento en que nos conformamos y aceptamos lo que nos ofrecen mientras ello nos facilite la conclusión de la operación.

Sin embargo, merece la pena que nos paremos en este momento a hacer números, porque, ¿realmente nos va a salir más ventajoso ese seguro y no otro? También deberíamos fijarnos en su cobertura, porque de qué nos sirve estar pagando todos los años un seguro que luego no nos va a responder cuando lo necesitemos. A veces el seguro más barato es el más caro.

Para los más afortunados que tengan una vivienda libre de hipoteca, no existe la obligación de contratar un seguro, pero sin duda, es muy conveniente, no sólo para proteger el inmueble en sí mismo, sino su contenido, que puede ser muy valioso.

Roturas y averías

Cualquier rotura en las tuberías, o avería en el sistema eléctrico, por ejemplo, puede producir unos daños tremendamente cuantiosos, cuyos costes de reparación difícilmente vamos a poder asumir en ese momento imprevisto, o si podemos, seguramente, nos van a zarandear la economía familiar tan bruscamente, que necesitaremos unos cuantos meses para recuperarnos y volver a la normalidad.

Robo y hurto

Asimismo, los robos, también pueden producir importantes daños materiales y perjuicios económicos graves, y si no tenemos un seguro que cubra esa contingencia, además del disgusto que nos hemos llevado por la invasión de nuestra intimidad y la pérdida, tendremos que reparar por nuestra cuenta los desperfectos.

Responsabilidad Civil

En los seguros del hogar también está el ámbito de la responsabilidad civil por daños a terceros producidos desde nuestro inmueble. Si no tenemos un seguro que cubra la reparación de esos daños, nos van a doler de verdad las facturas que tengamos que pagar.

Daños extraordinarios

En aquellos casos en que los daños, que pueden llegar a la destrucción y pérdida de la casa, se producen como consecuencia de terremotos, inundaciones, huracanes, etc., o terrorismo, rebelión, tumulto popular, las Fuerzas Armadas, el Consorcio de compensación Seguros responde en caso de que nuestra póliza no cubra esos siniestros, o cuando la Aseguradora no puede responder, pero es necesario tener contratado un seguro del hogar, de lo contrario perderemos nuestra casa sin que nadie nos indemnice por ello, símplemente, ya no tendremos nada.

¿Merece la pena o no?

 

¿Ventilador o aire acondicionado?

Se acercan los meses de más calor y, con el invierno tan cálido que hemos tenido, nos preguntamos a qué temperaturas llegaremos este verano. Es el momento de plantearse la mejor manera de enfriar la casa. Y como nunca existe una solución universal y óptima para todos, hay que valorar las circunstancias particulares para tomar una decisión y elegir un sistema u otro, o incluso, una solución mixta.

UBICACIÓN DE LA VIVIENDA y ORIENTACIÓN

Es lo primero que debemos mirar.

¿Está cerca del mar? Y si es así:

  • ¿Está en primera línea? Aunque pueda sorprender, hay mucha diferencia entre una casa que esté frente al mar, que recibe directamente la brisa fresca y otra que esté en segunda fila.
  • ¿En un piso mirando al mar? Equivale a estar en primera línea de playa, pero si ademas la casa tiene varias orientaciones, siempre tendrá brisa. Si se saben aprovechar las corrientes de aire para ventilar y enfriar, estos pisos son realmente frescos en verano.

¿En el campo? Aquí es decisivo el entorno. Depende de la altitud y de los árboles que haya en las proximidades.

  • Si la casa está en una zona elevada recibirá vientos diversos. Si existen árboles que den sombra en los alrededores, evitarán que el terreno próximo a la casa se caliente en exceso transmitiendo calor.
  • Si por el contrario, es una zona llana o baja, sin árboles cerca, el viento que llegue será caliente y la radiación solar muy alta.

¿En la ciudad? En este caso, va a depender de la altura del piso y de la orientación que tenga.

  • Los pisos de la última planta siempre son más calurosos, ya que la cubierta del edificio se calienta y ese calor se transmite a la vivienda. Aunque tenga un buen aislamiento, siempre será más caluroso que los demás pisos.
  • La orientación sur siempre es la mejor ya que la estancia tendrá mucha luz sin recibir el impacto directo del sol.
  • Si la ciudad está junto al mar o es de interior también influye. Entre Cartagena y Murcia hay una diferencia de unos 5 grados, y en verano, a veces, más.

Esté donde esté ubicada la vivienda, las habitaciones orientadas a poniente siempre van a ser las más calurosas, pues reciben directamente toda la radiación solar, desde el mediodía, cuando el sol empieza a bajar, hasta que se pone. En estas estancias cualquier tipo de sombraje es obligado, aunque se vaya a poner aire acondicionado, pues se reducirá mucho el calentamiento y el consumo.

VENTILADOR

Si la casa no es muy calurosa por sus circunstancias de orientación y ubicación, la instalación de ventiladores es una excelente solución, ya que sólo será necesario utilizarlos en los días más calurosos. Actualmente existe una gran variedad de modelos de interior y de exterior con prestaciones y diseños para todas las necesidades.

AIRE ACONDICIONADO

Sin duda, en el ámbito laboral y profesional, es una mejora -hoy en día indispensable- de las condiciones y del rendimiento en el trabajo. Aunque a veces, cuando está centralizado, vemos a los trabajadores helados de frío en agosto, con chaquetas y pañuelos en el cuello.

En cuanto a las viviendas habituales, es muy frecuente entregar las de nueva construcción ya con su preinstalación de aire acondicionado, y casi todos los propietarios, antes o después, terminan instalándolo.

Pero las viviendas de vacaciones son otro mundo. Normalmente no solemos invertir en ellas más que lo imprescindible, ya que las ocupamos en la temporada de verano y, esporádicamente, algún que otro fin de semana. Pero lo cierto es que cuando nos golpea un verano especialmente caluroso, si la casa no está frente al mar, o tiene orientación a poniente, permanecer en ella puede ser insoportable. En estos casos, no hay mas remedio que recurrir al aire acondicionado.

También es una buena solución, si nuestra vivienda está bien ubicada y orientada, instalar algún aparato aislado, únicamente en aquella estancia que sea más calurosa, y en el resto, ventiladores.

El aire acondicionado, aunque es un alivio cuando tenemos mucho calor:

  • reseca el ambiente, la piel, las mucosas (cuidado con las lentillas)
  • a veces se abusa de él y se enfría en exceso la estancia, lo que puede provocar alergias y enfermedades en las vías respiratorias

Es importante mantener la temperatura entre 21º y 25º y que el porcentaje de humedad no baje del 60%. Para ello, es muy recomendable colocar un termómetro que mida esos parámetros. Y conocer los trucos para mantener fresca nuestra casa de forma natural, jugando con persianas, ventanas, puertas y toldos.

Debemos ser prudentes y responsables con el uso que hacemos de estos aparatos, ya que además de no ser saludable, consume mucha energía eléctrica, con lo que perjudica el medio ambiente y nuestra economía.